“El Horizonte de un Soñador”
Un día triste y desolado encadena los deseos de un vil soñador, ese que no le faltan ganas de volver a ver ese horizonte enaltecido por las mieles del éxito que representa el sentirse realizado, es un anhelo que embarga su cruel fortuna de poseer los caracteres propios de un triunfador, los cuales ahora vuelven a ser retados por las tormentas de las circunstancias que no titilan en llenar de polvo y escombros el camino de su existencia.
Es el mar de la felicidad que choca con el pedazo de tierra que lo sostiene, solo que al tratar de llegar a la orilla de nuevo, es subyugado por las corrientes turbias de los ríos de la adversidad, que se vierten en las aguas de ese océano que se llama vida, en donde hay que luchar contra tiburones y mamíferos poderosos, pero que al final, lo que más hace daño son los ataques de los invertebrados que usan el camuflaje para engañar, cazar y comerte vivo.
Dudo que sea el único pez que sufre los embates del canibalismo de este sistema donde vivimos, pero por el simple hecho de reconocer esa premisa, es que sigo nadando por estas aguas y caminando sobre esto terruños que se me entregaron como áspera alfombra, siempre atento a las señales que me llevaran a ese horizonte iluminado que permanece allí, esperándome paciente para que cabalgue cual surfista sobre la ola más grande, evitando caer de nuevo el mínimo de las veces, a las aguas de los temibles tiburones, aunque no descarto convertirme algún día en uno de ellos.
Es esa luz tenue que miro en cada despertar de mis sueños fotografiados en realidad virtual, que me impulsa a descubrir cuán brillante podrá ser, porque si es luz no es oscuridad, porque si brilla en lejanía encandila en lo cercano, por eso me desespero en acortar las distancias que me separan de su encuentro, utilizando mientras tanto, la experiencia de mis andares para construir con el crisol de los colores de mis pasos silentes, el arcoíris que me servirá de compañero en el camino hacia ese horizonte que se ha guardado para mí, un horizonte para este vil soñador.