Perfecto para el rastreo Entre 1881 y 1885, el príncipe heredero Rudolf de Habsburgo estipuló que sus cazadores profesionales debían hacerse acompañar del Basset de los Alpes, en sus cacerías por Turquía y Egipto. En 1932 se convirtió en la tercera raza de perros de rastreo en ser reconocida, con el nombre de “Basset de los Alpes de el Erzegebirge”. En 1975 se le acortó el nombre llamándose “Basset de los Alpes”, y la F.C.I. la reconoció como raza autóctona de Austria, incluyéndola en el grupo VI en 1991. Robusto Este perro de caza, macizo y de constitución robusta, presenta extremidades cortas, una estructura ósea bien desarrollada y firmes músculos.