Se supone,
que no me importe lo que de mí digan sin razones, porque no todos vemos el mismo sentido de las palabras y las acciones.
Se supone,
que deba ignorar todos aquellos comentarios de más, porque a la final siempre hablarán bien o hablarán mal.
Se supone,
que así deben ser los dias, porque no a todos les inspiramos alegría.
Se supone,
que entre tantas suposiciones, yo deba explicarle las razones, aunque no merescan explicaciones.
Se supone,
que no debe doler lo que no es real, sólo duele la verdad. Pero qué, si las suposiciones son tantas que comienzan a sobrar razones para creer más en ellas que en las verdaderas situaciones.?