esa era la prueba del faro lejano,
me contaste la historia para que en ti creyera,
pero me aferré a nosotros mientras viajaba en mi barco.
los niños tontean, las niñas aun juegan,
quieres verme de regreso pronto
y yo me acelero por la mujer que me espera.
en aquella tormenta fue solo un susto,
sabes que debo seguir navegando,
buscando el dinero para darnos el gusto.
no me busques, yo siempre volveré,
pero si esa luz del faro se apaga,
tendrás que saber que solo no podré.
y con muchas ganas voy por tu café,
luego tú acomodas la cama,
sacando la camisa que sabes que me pondré.
hasta llegas a pensar que solo te visito,
tranquila, cariño, que solo en tus playas,
rebotarán mis anhelos en la arena que te cito.
cuéntale a los niños cómo este amor se hizo,
la luz de ese faro nunca apagabas
y yo volvía a casa para mantenerlo encendido.
pero lindo era el faro que mostraba lo nuestro,
con esa luz que me regalaste,
atada a los besos del primer encuentro.