No eres la calma luego de la tormenta.
Eres la tormenta en pleno.
Arrastras todo a tu paso.
Eres feroz.
Luego no queda paz, sino un vacío porque cautivas a quien queda atrapado a tu paso.
Todos los misterios que te envuelven son tentación.
Eres magia y pureza.
Y también eres,
Peligro y consecuencias.