De Fotógrafo de concierto a periodista de guerra
Mi nombre es Julio y soy fotografo. Tengo más de 4 años tomando fotos en conciertos, sociales y uno que otro retrato. Vivo en Venezuela donde en los últimos años hemos tenido grandes problemas políticos.
Todo se remonta al 2014, fue la primera vez que sali a una protesta con mi camara, tenia una fujifilm S4500 y con ella hice mis primeras capturas. Solo fui a 1 enfrentamiento. Estaba en Altamira, una popular zona en caracas donde habían protestas, yo estaba con la masa de personas sin protección más que un pañuelo con vinagre.
Eran las 2 de la tarde y el fuego cruzado se había calmado, estaban los manifestantes por un lado y los policías de orden público por el otro; en menos de 2 minutos todo se volvió un caos, la policía empezó a disparar gases lacrimógenos a la gran masa de personas que estaban reunidas en plena calle, una estampida de gente salio corriendo y literal, me llevaron por el medio… Me caí y mi cámara golpeó el asfalto en el lente y con todo mi peso, afortunadamente no se daño, solo se golpeo y creo que mi instinto fue protegerla.
Sali de ahi y no volví más a ningún enfrentamiento ese año.
Para esté 2017 el panorama ya había cambiado, la calle cambio de estrategia, la cosa se puso más ruda. Ya no eran los chamos de 15 años que estaban protestando, ahora eran hombres y mujeres hechos y derechos que salieron a reclamar sus derecho, pero el problema es que las reglas de juego también cambiaron. El 2017 fue el año de la sangre en las calles, los niños comiendo de la basura y la muerte de muchos jóvenes.
Volvi a las calles con más hambre de reportar lo que estaba pasando.
Yo en este momento de mi vida tengo 24 años y soy programador, estudie fotografia en una escuela venezolana que se llama Roberto Mata donde mi hambre por la fotografía documental se despertó.
Sin embargo, al igual que en el 2014 me tocó enfrentar una calle sin la protección adecuada, mientras mis colegas tenían chalecos antibalas, cascos antibalas, rodilleras, coderas, mascaras de gas especializadas yo por otro lado tenia un chaleco anti impacto que me lo hicieron unos amigos, una mascara de ferretería y un casco de moto.
Salí porque necesitaba informar
Guardia Nacional Bolivariana se robaba una moto que estaba estacionada en un centro comercial
No es fácil estar sentado en tu trabajo y que a través de las redes sociales te enteres que mataron a un chamo de tu edad, o de la edad de tu hermana y quien lo mato fue alguien que juró protegerte, por eso salí, salí a reportar, a decirles a todos que la cosa no estaba bien. En un país con tanta censura que donde ni la TV ni la Radio dicen lo que está pasando, solo quedan las redes sociales y mi misión era exactamente eso, informarle a mis seguidores que algo malo estaba pasando, que no era algo aislado, que de verdad había un problema y lo logré, logré hacer mi denuncia.
No fue fácil
Ultima foto que tomé antes que me impactaran en el pecho con una bomba lacrimogena
Creo que lo más difícil de todos los meses de protestas que estuve involucrado haciendo fotografías fue capturar imagenes de muchachos que posteriormente murieron.. Es el Caso de Neomar, tomé una foto de el y lo inmortalice, pero el murio por su lucha.
Tambien sufri al igual que esos chamos que salieron a la calle, la policía y la guardia nacional en repetidas ocasiones me golpeo. Recibi disparos de perdigones, me dispararon y me pegaron en el pecho bombas lacrimógenas, fui quemado por un artefacto explosivo casero.
En fin, lo hice por pasión, porque las imagenes deben quedar para la posteridad y mi misión en esta lucha fue capturar la injusticia y denunciar lo malo que vivimos en esos tiempos de guerra.
Está es mi historia y la estaré contando con mucho más detalle en los próximos post-