Hoy quiero agradecer por este hermoso cielo rosado que vino a decirme que el día terminó. Gracias Dios por tantos detalles hermosos que pones ante mis ojos a diario. Porque además, el paisaje viene adornado con el canto de pájaros, la algarabía de los loros y las guacharacas que bien saben agradecer tu diario cuidado.
Gracias Dios por el sábado, día que escogiste para que haga un alto en mis labores cotidianas y me dedique de manera especial a bendecir, agradecer y alabar a mi creador.
Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.
Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.
Génesis 2:1-3.