Compartimos el llanto con los animales pero la sonrisa es netamente humana.
La sonrisa es un puente perfecto para la comunicación…
He estudiado dado mi necesaria interacción con distintas personas que en en los días en que mi ánimo no está bueno, casi nadie sonríe conmigo.
Sin embargo, los días en que mi energía está a su máxima expresión (y por tanto sonrío intensamente), logro no solo recibir sonrisas de los demás, sino fluidez en las negociaciones que emprendo.
Resulta que la sonrisa es un gesto simbólico según Desmond Morris. El objetivo de la sonrisa es la simpatía, saludar, sirve para excusarse y para agradecer. Constituye la señal de unión más importante de todo el repertorio de los gestos humanos.
Podríamos pensar que la risa humana solo es un acto sencillo pero por el contrario existe una cantidad de acciones implícitas que no nos detenemos a observar y que derivan en un acto de gestos compuestos.
Entre los gestos más significativos vemos: la emisión de sonidos profundos, abrir mucho la boca, la extensión de la comisura de los labios, arrugar la nariz, cerrar los ojos, aparición de arrugas a ambos lados de los ojos, llorar, mover intensamente la cabeza hacia atrás, levantar los hombros, mover el torso y en ocasiones ¡hasta golpear el suelo con los pies!
En la sonrisa -que es un gesto expresivo- nuestro cerebro ordena que estiremos los labios, mostremos los dientes, levantemos los labios y ajustemos el resto de las facciones de la cara a la correcta intensidad del gesto durante el tiempo que corresponda la interrelación; es decir, el tiempo correcto. ¡Interesante no!
Las influencias culturales locales y las relaciones sociales inciden importantemente en la expresión de nuestra sonrisa y aunque todos tengamos los mismos músculos tensores para sonreír, no todos sonreiremos exactamente igual o en las mismas ocasiones. Es por esto que hemos identificados varios tipos de sonrisas a decir:
La sonrisa sincera: En esta simplemente se está contenta, el sentimiento es libre y se expresa ligeramente. La expresión facial no mantiene rigidez alguna, existe la movilidad. La comisura de los labios suben se muestran los dientes y casi en todas va acompañada de explosiones de sonidos y movimientos del torso.
La sonrisa congelada o falsa: La duración es correcta pero la intensidad se queda corta. Tiende a ser rígida y de labios ligeramente tensos. La comisura de los labios sube levemente y se muestran los dientes solo un poco.
La sonrisa trucada: Esta se relaciona con la disparidad que existe entre el sentimiento y la situación social en la que nos encontramos. Intentamos recrear un gesto genuino pero es imposible por el divorcio entre el sentimiento y el gesto.
La sonrisa torcida: Está contemplada como un gesto contradictorio, esta sonrisa tiene en si una dualidad de sentimientos. Esta sonrisa intenta tapar una profunda tristeza, resulta que el rostro nos traiciona y al forzarlo a sonreír no sintiéndolo, este generara algunos indicios de discrepancia. Veremos que nuestro delator principal es la comisura de los labios bajando inevitablemente.
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La sonrisa apretada: Esta viene acompañada de cumplidos verbales no
sentidos, es deformada, es decir, comienza con un alago y al ver tu respuesta se transforma inmediatamente en algo desagradable. En esta sonrisa solo se mueve la comisura de los labios mientras los labios permanecen rígidos y apretados. Este tipo de sonrisa es realmente un insulto pues equivale a dar un regalo y luego quitarlo. Es un insulto sarcástico.
La sonrisa de superioridad: En esta, el individuo refleja frialdad y cálculo, dando señales de superioridad, es común en espacios deportivos, oficinas privadas y gubernamentales. Esta sonrisa se caracteriza por ser levemente retorcida y controlada. En ella solo sube levemente una comisura de los labios mientras los labios permanecen inmóviles.
Así que cuando sonrías… ten en cuenta que reflejaras tu estado mental y tu estado de ánimo.
Inspirado en el libro El Hombre al desnudo. Desmond Morris.