Por qué una empresa debe ser más que producción...
La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) debe ser vista y asumida como un compromiso ético con la sociedad. Debe ser superada la visión y el sentido de gasto y obligación por un sentimiento de crecimiento y desarrollo del trabajador en la empresa y de la comunidad que la circunda.
Reactivar el dialogo entre el empresariado y la sociedad civil, es la premisa. Una clara vocación de progreso de cualquier organización es el fomento de las iniciativas y experiencias que evalúen a su comunidad y materialicen sus sueños y aspiraciones.
“La política productiva de la empresa va de la mano con una política de responsabilidad social que tiene como fundamento el diálogo informado permanente con las comunidades, destinado a la identificación y ejecución de proyectos para mejorar el desarrollo humano y la calidad de vida de las mismas”.
Hernández y Escala.
El diseño de un programa de responsabilidad social empresarial (RSE), posee dos dimensiones, la interna y la externa.
La dimensión interna que tiene por objetivo el desarrollo humano y el desarrollo de las capacidades de los trabajadores, sobrepasando los conceptos del simple cumplimiento de las leyes, normas de seguridad y estabilidad laboral que benefician y protegen a los trabajadores de la empresa.
Y la dimensión externa que tiene que ver con la relación de la empresa y de las comunidades presentes en su ámbito territorial. En esta relación coadyuvan el reconocimiento y la protección mutua.
Asimismo, esta relación la constituyen, por una parte, las comunidades que se encuentran en el área de influencia de la empresa dado que son tomadas en cuenta; y por otra parte, la empresa que no es un actor foráneo invasor del espacio geográfico de la comunidad, sino que es parte de ella generando capital social.
“Los objetivos sociales de la empresa son, el externo es contribuir al desarrollo integral de la sociedad a la que sirve y el interno es contribuir al pleno desarrollo de sus integrantes, propiciando tanto su bienestar como su desarrollo humano. Los objetivos económicos y sociales están inseparablemente unidos, por lo que la empresa debe buscar integrarlos armónicamente a su quehacer. Así asegurará su existencia, aumentará su productividad y permitirá el desarrollo humano de sus integrantes”
Estrada, Monroy y Ramírez.
Existen en nuestro país ejemplos de empresas que desarrollan sus programas de RSE en:
- Apoyos al deporte,
- Formación técnica.
- Formación a las comunidades.
- Fortalecimiento de infraestructuras comunitarias.
- Apoyo al arte y la cultura.
Lamentablemente aun persiste la falsa creencia en el empresariado, que los programas de RSE no generan productividad económica. Esta idea se ha venido derrumbo a escala mundial con los movimientos de la Economía Naranja o Economía Creativa.
Debemos estar conscientes que toda empresa privada o pública, además cumplir con la función principal de generar productos que satisfagan las necesidades de la población; también debe cumplir con el compromiso ético y responsable con la formación del Desarrollo Humano de la sociedad en la que influye y presta servicio.