Solo la observo... Dormida, bella he indefensa; como si nada la perturbase, como sin ningún tormento le preocupara. Sola... Ahí... Ajena de este instante, desentendida de los sucesos a su alrededor.
Solo la observo... Su rostro tan indiferente y apacible, su cuerpo placido, posicionando cada parte de el en un equilibrio perfecto que le brinde la mejor comodidad.

Solo la observo... La noche transcurre. El tiempo se derrite tan lentamente, suave, sin ganas del amanecer. ¿cual amanecer?. Que silencio tan gustoso; su corazón latente retumba en un eco seco en la habitación, conjugando la rítmica de su latir con la de su respiración; 8 latidos por respiración. Si, me he tomado el tiempo de contarlas, todo el tiempo.
Solo la observo... Recostado a su lado, frente a su rostro, solo la observo...
Me acerco lentamente, al mismo ritmo de cada respiración, latido a latido, mi cálida respiración toca su rostro, cobijandolo, el inevitable encuentro de dos bocanadas de aire, una sola respiración

Se despierta desorientada, desconcertada, con una expresión entre la duda y el miedo, como si... No me viera.
Vuelve a cerrar los ojos al mismo tiempo que se acurruca entre si, como abrazando la nada.
Solo la observo...