Portal de la Ilusión
Cuando caminaba sitió que algo la empujaba hacia delante, observó frente a ella un portal de luces extrañas. De repente escuchó de nuevo esa voz; miró y quiso entrar pero no podía, algo la rechazaba. La voz le decía ¿puedes oírme? contesto sii. Era la voz de un chico que le pedía ayuda, pero ella no podía entrar. Pasó el tiempo... la chica se hizo amiga del joven, que la hacía reír y él encantado de todo lo que ella le contaba, el chico era de la época medieval y ella de la actual; ella se llama Sabrina, él Sebastián.
Sabrina llegó una tarde lluviosa al portal, llamaba a Sebastián pero no contestó. Asustada intentó entrar, hasta que pudo hacerlo, comenzó a buscarlo, estaba atado a un árbol, ella llega y le dice ¿qué te pasó? Sebastián la mira y dice -¿eres Sabrina? sii; mejor aléjate porque vienen por mi, estoy acusado de algo que no cometí, nunca robé esas joyas. Sabrina lo desata y le dice ven conmigo, le tomó de la mano y trato de escapar con él. Pero el portal no abrió ella lo abrazo fuerte y mientras se besaban ella sintió la lluvia caer...
La ilustración es de mi autoría.