Que rápido pasa el tiempo
aún recuerdo cuando
yo era una niña y tú cuidabas de mi.
Tú me contabas tus cosas, yo era tú
cómplice inocente.
Ahora soy toda una mujer hermana y
te admiro y amo con el alma, a pesar
de nuestras peleas tontas y diferencias
yo no te cambiaría por nada.
Trajiste al mundo un pequeñito ser que
me enamoró, por ella haré todo lo
que tú hiciste por mí pues la amo tanto
como a tí, mi amiga, mi confidente, mi hermana querida.