Hola amigos steemianos, saludos desde mi refugio en la fría y hermosa Colonia Tovar, estado Aragua, Venezuela.
Todos los que me conocen saben de mi aversión hacia la sopa. Y como es típico de las personas a priori sacan sus conclusiones sobre porqué no me gusta. Me dicen que seguramente de niño mi mamá me obligaba a comerla y por eso la detesto (a la sopa, por si se entiende mal jajaja), otros me dicen que tuve un trauma de niño mientras la comía y por eso me quedó ese “problema” y algunos me llegan a decir que es porque no he probado la que hace ella o “fulano” o “sutano”. Otros más atrevidos han llegado a decir que mi madre no era buena cocinera y por eso no me gusta la sopa (esa realmente me hizo enojar cuando me la dijeron, grrrrrr).
Pues, simplemente se equivocan en todas sus conjeturas. Primero, mi madre fue una excelente cocinera (la extraño), en segundo lugar nunca me obligó a comer nada que no quisiera, mi madre tuvo 12 hijos (dos fallecieron) y los 10 hijos que la vi criar tenemos gustos muy diferentes en cuanto a la comida, y ella pacientemente nos preparaba justo lo que a cada uno le gustaba, eso lo hacía todos los días en las tres comidas diarias. Tercero, mi infancia fue feliz, nunca me traumé mientras comía sopa porque simplemente JAMÁS la he probado. Y para finalizar la lista de supuestas razones por las que no como sopa, si no comí la que hacía mi mamá que era excelente cocinera menos probaré la que haga “fulano” o “sutano”. Además tengo la bendición de haberme casado con la segunda mejor cocinera del mundo (la primera fue mi mamá) y ella también me consiente como lo hacía mi madre en cuanto a mis comidas.
Para mi desgracia, en todas las actividades que realizamos en la iglesia, cada vez que se pregunta ¿Qué hacemos para el compartir? La respuesta el 99,9% de las veces es… HAGAMOS SOPA. Y aún mi tierna mente (jajaja) no comprende la emoción que sienten todos cuando oyen esa palabra de 4 letras. Oro de rodillas para que algún día alguien diga HAGAMOS PIZZA jajaja… bueno soñar no cuesta nada.
Mi heroína de siempre ha sido Mafalda, el personaje de historietas creado por Quino, y me hacía mucha gracia cuando era joven leer algunas de sus historias donde se topaba con la súper villana sopa.
Así que me puse a investigar sobre por qué a ella no le gusta la sopa y encontré esta razón dada por su creador. Hace un tiempo en una entrevista para la BBC, el creador de Mafalfa, Quino, contó por qué la curiosa niña odia de forma tan efusiva la sopa.
En palabras de Quino, la sopa es “una alegoría a los regímenes militares que tuvimos que soportar en esta parte del Cono Sur. Porque todo lo que impone normas estrictas y hay que hacerlo por obligación, quita la libertad y eso es muy desagradable”.
Bueno, mi argumento para no comer sopa no es tan loable como el de Mafalda, pero comparto su punto de vista en cuanto a las imposiciones de normas, pero no me gusta ni me gustará nunca la sopa.
Si quieres deja en los comentarios cuál es la comida que no te gusta. Nos leemos en el próximo escrito. Dios te bendiga.