Saludos amigos, hoy quiero compartir para ustedes una pequeña líneas que el día a día que se vive en nuestro hermoso país Venezuela me llevo a escribir, hoy me pregunté ¿Cuál es el valor que tiene un título universitario? Está inquietud vino a mi luego de hablar con algunos de mis profesores los cuáles consideró excelentes personas y muy profesionales en su área, para ello tuvieron años de dedicación entre su carrera universitaria, posgrados, maestrías, cursos, y muchos de ellos hasta doctorados.
Si bien es cierto, un título universitario no te hace mejor persona, o personalmente siempre he pensado así, ya que conozco personas que nunca estudiaron y son expertos en lo que hacen y además se caracterizan por tener un comportamiento adecuado de respeto y amabilidad hacia los demás. Bueno en conclusión los estudios no son lo que te forman como persona, esa formación es de valores en el hogar. Los estudios te forman como profesionales, en cualquiera de las áreas.
¿A cuantos de nosotros cuando pequeños, nuestros padres familiares y amigos nos dijeron que teníamos que estudiar para asegurar nuestro futuro? Se que muchos de nosotros, venezolanos nos sentimos identificados con esto, las frases eran "estudia, así podrás tener un buen trabajo y tus cosas", "así no tendrás que depender de nadie", nuestros grandes sueños son basados en graduarnos y poder lograr una vida con un trabajo tranquilo, sin mucho esfuerzo físico y una estabilidad económica, o hasta hace un tiempo muchos pensamos así.
Personalmente mi madre siempre me dijo que la mejor herencia que podría dejarme era haber con esfuerzo pagado los gastos de mis estudios, de igual manera con mis hermanos, siendo parte de una familia donde mi padre día a día trabaja el campo (de lo que estoy orgullosa), y donde se nota el desgaste físico que a diario hay que dedicar para obtener una cosecha, siempre ponían de ejemplo lo agotador de esos trabajos y que para en el futuro vivir mejor había que estudiar.
Hoy en día, aquí en Venezuela es difícil ocultar la realidad, no quiero hablar de política, pero la situación actual ha logrado que un título no te sirva de nada, es frustrante ver como nuestros profesionales con un trabajo estable no tienen calidad de vida, en todas las áreas, seas médico, enfermera, ingeniero, educador, Contador, abogado... Podría nombrar cualquier carrera y ninguno tiene un sueldo que le permita tener una casa, un carro, viajar, y lo más triste ni siquiera comer bien y darle lo necesario a tu familia. Ese es el día a día en muchos hogares venezolanos, a tal punto que muchos por desesperación optan por irse a buscar mejores oportunidades en otros países, con esfuerzo y lágrimas en los ojos por dejar su hogar y familia, hacen un largo viaje, a destino de su suerte, con la esperanza de lograr tener un mejor futuro. Pero que pasa con quienes no tienen la oportunidad de lograr una mejor vida a fuera, nuestros viejitos, jubilados que dedicaron su vida a estudiar, trabajar y ahora ni para su consulta médica tienen, ellos al igual que muchos de nosotros pensaron que estudiar les aseguraría una mejor vida y no pueden disfrutar sus últimos años. ¿Qué pasa con nosotros los jóvenes que no queremos irnos? Es triste e indignante pensar en lo que se está viviendo, en todo el potencial humano con el que contamos, gente que con esfuerzo lograron obtener su tan anhelado Título Universitario.
Yo, actualmente tengo un título de Técnico en Materiales Industriales, dentro de 4 meses culminó la Ingeniería en la misma área y adicional a eso cursó mi carrera de Física Pura, de la cuál sólo falta mi tesis para graduarme. Hoy sigo soñando, en lograr todas mis metas, sigo soñando en mi bello país, en que las cosas puedan mejorar. Escribí estás líneas, como desahogo, por ver tanta gente preparada deprimida en medio de esté desastre y tantos jovenes abandonando sus estudios, sin motivación ni las herramientas para seguir.
Gracias por tomarse el tiempo para leer mi post, espero comenten cuál consideran el valor que se le ha dado a tanto esfuerzo y formación de nuestros profesionales.
Fotografía en mi graduación de T.S.U.
Con mis padres, a quienes les debo todo lo que soy y lo que he logrado.