Sobrinos. Tus hijitos de otra madre. Tus amiguitos chiquitos. Esos pequeñuelos que te hacen sentir que tal vez algún día tu podrías ser una buena madre o un buen padre... sí. Este post es sobre esos pequeños revoltosos, que en algunas ocasiones nos toca cuidar.
Mi cuñada tiene dos hermosos niños (una niña de 5 y un niño de 4). Conocerlos me encantó porque pasé toda mi vida queriendo ser tía de una personita, pero soy la mayor en mi casa y solo tengo una hermana que es 7 años menor que yo, así que renuncié a ese sueño. Pero cuando finalmente mi novio me llevó a conocer a su familia lo primero que vi fue a dos niños pequeños que me dijeron tía nada más al conocerme.
¡Me enamoré!
Imagen propia
Han pasado 4 años desde entonces y ahora que ellos han crecido me siento como una mujer con experiencia para cuidarlos. Debo reconocer que ha sido difícil aprender, he peleado con ellos y se han enojado conmigo muchas veces, incluso me han hecho sentir muy triste algunas veces, pero me sigue gustando quedarme con ellos.
Si tienes sobrinos y te ha tocado alguna vez cuidarlos debes saber que es necesario armarnos con artillería pesada para cumplir esta tarea.
Te daré 3 sencillos consejos (basados en MI EXPERIENCIA) sobre cómo cuidarlos sin fallarte a ti misma/o ni a la madre de los peques.
1.- ÁRMATE DE MUCHA PACIENCIA
La primera vez que cuidé a mis sobrinitos me dí cuenta de lo hiperactivos que pueden llegar a ser los niños, así que determiné tener paciencia. Traté de no molestarme cada vez que hacían un desastre y si hacían algo muy malo, les explicaba con cariño y paciencia la forma correcta.
El desafío de cuidar a dos niños es que suelen pelearse entre ellos, lo que puede hacerlo más frustrante y estresante para tí. El secreto es tener paciencia para soportar la situación porque, de hecho, es inevitable. En inevitable que griten, que lloren y es muy inevitable que se porten mal.
Así que la primer gran arma que necesitas para cuidar bien de tus sobrinos es PACIENCIA para soportar todo lo que vendrá después...
Inhala. Exhala.
2.- SÉ CREATIVO Y DIVIÉRTETE
Los niños se aburren facilmente, incluso cuando juegan entre ellos, así que una gran idea es que prepares actividades divertidas que puedan realizar. No hay nada más peligroso que un niño sin nada que hacer y una casa sin sus padres...
Busca hojas y colores, leeles cuentos, llevalos a un parque, jueguen a la pelota. Involucrate con ellos, juega en sus juegos.
A menudo mi sobrina trae una muñeca, la deja a mi lado y dice: “Señora ¿a qué hora vengo a buscar a mi hija?” yo me río por dentro y respondo “Venga a las 3pm”
Si te involucras en una actividad ellos se interesarán más en dicha actividad. Y además podrás sentirte como un niño otra vez, es tu oportunidad para hacer monerías sin que nadie te juzgue.
3.- ESTAR SIEMPRE ALERTA
Por más que intentes ser precavido con ellos, algo se te escapará. Harán algo a escondidas o se te escaparán en algún momento. NO PUEDES DESCUIDARTE. Tus alarmas deben estar siempre encendidas y más aún si son muy pequeños.
Una vez estaba en la sala con mi sobrino más pequeño y mi novio. Estábamos cuidándolo pero parecía tan entretenido en sus juguetes que no le prestamos demasiada atención y antes de que nos diéramos cuenta ya había regado su “popo” por toda la sala... Tenía ganas de ir al baño y no nos dimos cuenta a tiempo.
Involucrarte en lo que hacen te puede servir de mucho. Ver las comiquitas con ellos, meterte en sus juegos como lo dije anteriormente, podrás estar más alerta si estás más cerca de ellos.
En ocasiones puede ser una tortura cuidarlos, pero siempre es maravilloso estar con ellos porque de alguna manera me sacan una sonrisa y me hacen aprender :)