Un momento oscuro puede ser cualquier cosa que se robe nuestra felicidad, una situación difícil.
Diariamente se oye por allí a gente hablar y testificar de los más terribles momentos oscuros de sus vidas.
Pero jamás lo entendí hasta que de verdad lo viví.
Sentir la desesperación en tu propia carne y llorar por tu propio miedo, son momentos oscuros.
Ojalá fueran innecesarios, ojalá fuera un mal sueño...
Pero gracias a Dios que son pasajeros. Son efímeros, en algún momento acabarán y volverás a ser libre otra vez.
Esto pasará, y cuando finalmente lo haga, tendrás la experiencia y la sabiduría marcadas en tu sonrisa.