Tan solo tengo 18 años, poco he vivido. He pasado por momentos felices y otros no tanto, pero todos me han hecho una mejor persona. Durante mi corta vida he aprendido un montón de cosas y, ciertamente, aprendí que lo único eterno en esta vida es la huella que dejamos en cada persona que conocemos, ya sea una cicatriz horrible, llena de odio, rencor o dolor... o un hermoso recuerdo cálido y feliz, de alegría, de unión, de bondad... Se que mi paso por esta vida no sera eterno y se también que no estaré con muchas personas hasta el final, al ser así, y sabiendo lo que es realmente importante y eterno, he decidido dejar mi huella en cada persona que se cruce en mi camino. Dejando a un lado la tristeza y todo lo negativo, llevando un mensaje de amor. Que cada persona me recuerde con una sonrisa y no con amargura. Reflejar la bondad de mi alma a cada uno, que mi legado sea paz.