Durante mi vida he tenido la desgracia de conocer a hombres que son la viva representación de Gastón (villano de La Bella y la Bestia); hombres que no tienen nada que ofrecer más que un “buen físico”, que jamás han leído un libro ni les interesa conocer lo que es verdaderamente importante, que no entienden que es en el alma donde se encuentra la verdadera belleza. Hombres egoístas, narcisistas, arrogantes… ¡unos completos idiotas!
Que piensan enamorar a las mujeres con banalidades, impresionarlas con bienes materiales. Una verdadera mujer busca más,
un buen físico no vale de nada si el cerebro está vacío. Existen hombres que quieren dominar a las mujeres, no entienden que no se consigue amor bajo presión. Hombres que le temen a una mujer culta, que se intimidan al ver que ella lee, que sabe historia, arte, literatura… Les espanta una mujer que crea, piensa y renueva sus ideas y opiniones; les encantan las mujeres sumisas, que no saben decir “no”, mujeres hermosas pero sin nada en la mente, para tenerlas como un trofeo, tal cual Gastón.
En el mundo hacen falta mujeres como Bella, mujeres que se preparan, trabajadoras, emprendedoras, que no temen decir lo que piensan, que definen que es lo que quieren y van por ello. Sin miedo. Mujeres que no teman mostrarse como son en realidad, que vean las cosas a su manera y puedan formular ideas nuevas. Mujeres con sueños enormes y maravillosos, con ganas de luchar para hacerlos realidad.
Este tipo de mujeres jamás tendrán ningún tipo de vínculo con hombres como Gastón, pues saben quiénes son y lo que valen como personas, no quieren a quien las detenga, sino a quien las inspire e impulse a seguir creciendo. Estas mujeres saben ser independientes y buscan a un hombre que las haga sentir un verdadero amor sin ataduras.