A lo largo de toda mi vida recuerdo muchas situaciones en las que como mexicanos hemos enfrentado momentos difíciles, pero una racha como esta, ¡nunca!.
El destino a veces caprichoso e incomprensible pareciera ensañarse con una catástrofe tras otra, en este mes donde lo peor de todo es que aun no termina han llegado huracanes desde el atlántico y el pacifico pero lo peor se lo llevan los dos terremotos que han sacudido a esta gran nación donde vivo. Primero en Chiapas el pasado 7 de septiembre con un sismo de magnitud 8.2, el mayor en México en los últimos 100 años, y también el mas fuerte a nivel mundial en los últimos 2 años. Y por si lo anterior no fuera lo bastante trágico este 19 de Septiembre y exactamente a 32 años del gran terremoto de 1985 que destrozo la capital del país, ocurre otro con magnitud 7.1 como una macabra coincidencia del destino.
A veces la ironía se hace mas que presente y por la mañana en la ciudad de México conmemoraron la fecha con simulacros masivos sin saber que en unas cuantas horas se convirtiria esa simulación en una terrible realidad.
Territorialmente la República Mexicana es muy grande y los daños mas graves están de la ciudad de México hacia el sur del país, donde yo vivo que es bajío no ha sido una zona afectada materialmente, mas la afectación moral, psicológica, y emocional se ha sentido muy fuerte de frontera a frontera.
Septiembre 2017 ha sido un mes implacable y doloroso que perdurara sin duda por siempre en la memoria de esta nación. VAMOS MÉXICO!!!