Si todos somos uno como enseñaron tantos maestros, quiere decir que no existen otros.
Si no existen otros, entonces no estamos separados de nadie, ni de nada, ni de Dios.
Si no estamos separados de Dios: los otros
Dios y tu, son la misma cosa, estamos hechos de lo mismo, somos esencia pura.
Eso sólo una ilucion lo que percibimos como distinto, como lejano, como distante.
Si pudiéramos aceptar esta gran verdad, y vivir de acuerdo a ella termina el juego , o inclusive mejor comenzar uno mucho más hermoso más digno y divino. El juego de la magia el milagro de la existencia.
Si tan sólo pudiéramos comprenderlo buscariamos el bien , mi bien , el bien común, el bien de todo. Eso es justamente lo que hace el AMOR. Y al ser amor, retornariamos a la fuente, al manatial inagotable de bendiciones, de abundancia de paz de alegría.
De una vez por todas entendamos y practiquemos este principio, esta gran verdad. No hay nada más que tu mismo.
Tu la luz, tu la lámpara dijo Buda.
Tu el maestro, tu el alumno.
Tu el que pregunta, tu el que responde.
El que busca y el que encuentra.
Tu el guía y el mensaje.
No hay nadie en todas parte que tu mismo , que yo mismo , que todos mismo.