Esta foto la tomé yo con mi teléfono en un día feliz.
¿Qué pasó?
Yo, sencillamente, entre todo el ajetreo del día viernes y la hora del almuerzo en un restaurant que recibe muchos oficinistas, por pertenecer a una torre corporativa, así como mucha gente de fuera: familias, parejas, amigos y demás, cobré a un cliente y, como me lo mostró a mí misma la cámara de seguridad, no me tomé los segundos que usualmente reservo para verificar cada cobro y dejé ir a un cliente cuya tarjeta salió rechazada.
Llevo dos años en este trabajo y es primera que me sucede algo de esta magnitud. Anteriormente me he equivocado, pero pocas veces con saldo negativo y primera vez con una suma de tal magnitud que, habiendo comentado sobre la paga decente que recibo, supera con creces lo que llego a cobrar en una quincena.
El Steem actualmente está por el suelo, el Bitcoin tiene meses que no sube de 7.000$. Mejor dicho, el criptomercado tiene meses en números rojos. Y para colmo, la noticia del nuevo sueldo que anunció mi queridísimo presidente, que ya ha hecho disparar el dólar por encima del ya incomprable precio en el que se encontraba antes del anuncio y nos ha hecho preguntarnos a todos en mi trabajo: ¿qué tan imprescindible es mi función en esta empresa?
62.534.721 BsF no son nada, realmente, ¿verdad? Pero cómo cuesta ganarlos trabajando y cómo duele perderlos de la misma manera...