Hola, un saludo muy cordial a toda la comunidad de steemit, muy especiales a mis queridos amigos de
, siempre apreciando el apoyo constante de uds, cariños para todos.
Puedo recordar desde que era muy pequeña a mi padre decir que quería ver a sus hijos hechos unos profesionales en un futuro; eso es lo que quiere todo padre para sus hijos, bueno, eso es lo que yo creo.
Nelson Rodríguez, mi padre; un hombre trabajador empeñado en esmerarse en dar lo mejor para su familia. Todo lo que le venía a su mano por hacer para poder dar lo mejor a sus hijos, lo hacía.
No hizo una carrera profesional. Siendo muy joven se inicio en la docencia trabajando como misionero en la Gran Sabana (próximamente les contaré esta experiencia). Al regresar de su trabajo misionero quiso seguir en el área docente, de manera que, hizo un curso de educación física y, por muchos años se desempeñó como profesor de educación física en una escuela.
Siempre nos hablaba de sus experiencias y nos motivaba a querer tener algo mejor de lo que él ya nos había dado. Hizo su mayor esfuerzo dándonos la mejor educación; por mi parte, me hizo estudiar en una escuela técnica procurándome una carera profesional al salir de mi bachillerato. Yo no quería ser ingeniero eléctrico, ni nada por el estilo.
Al salir del liceo no tenía definido todavía que quería estudiar, pero como hombre empeñado seguía guiándome y ayudándome a conseguir mi camino. En ese trayecto, me casé, aún sin definir mi futuro profesional, cosa que a él le preocupaba mucho. Mientras, me puse a estudiar música en el Conservatorio de Música del Estado Aragua; a él se le ocurrió que podía combinar mi música con la educación, así que, me llegó un día con la propuesta de que hiciera mi ingreso a la Universidad Pedagógica, lo que a mí me pareció una locura; aún así, lo hice, quedé en la universidad y logré sacar mi pre-grado en Especialista en Educación Musical.
Minutos antes de entrar a mi acto de entrega de título de pre-grado (julio, 2010).
No conforme con eso, insistió que debía continuar estudiando, mi padre muy empeñado en que debía ser una profesional exitosa; me instó a seguir con una maestría, yo, muy obediente lo hice; saque una maestría en Educación Superior. Solo un año después de haber culminado mi maestría y de que mi padre me viera graduarme, murió de una penosa enfermedad.
Después del acto de Postgrado (julio, 2015).
Hoy me siento profundamente agradecida a Dios por el padre que me dio, no se rindió nunca ante la necesidad que sentía de ver a sus hijos hechos unos profesionales, espero haberlo llenado de satisfacción.
Mi Padre, fue, ha sido, y será siempre el centro de mi inspiración.
Todas las fotos pertenecen a mi álbum familiar
Gracias por leer el artículo.