Hola soy Ana una joven Colombiana del departamento de Medellìn Actualmente trabajo como Vendedora de pulpa fresca en el Premium Plaza Centro comercial un día caminando casa sentí que me observaban gire la cabeza y al mirar de reojo solo percibí una sombra.
Al llegar a casa al rededor de las 9:36 pm mi madre me está esperando con una sonrisa que me transmitía serenidad la abrace por un minuto y 30 segundos para ser exacta nos soltamos caminamos lentamente hasta el espejo de la sala, nos observamos por 9 segundos, la observo a ella pero no me veo a mi en el reflejo del espejo. Una sensación me invadió y comprendí que no estoy viva.
Cuando de repente mi cuerpo empieza a mutar frente al espejo, no me reconozco! Mi madre al poder verme frente al espejo me abrazó con lagrimas en los ojos y me susurro “Te amo Ana como eres” roso su mano por mi cabello, se me revolvieron las tripas y a la vez sentí un odio tan profundo que tome un cuchillo que estaba junto a la mesa me balase en dirección de mi madre ella sin poder verme solo ver como flotaba el cuchillo empece a cortarle un brazo proseguí con las piernas.
En esos 90 segundos ella nunca impuso resistencia. Solté el cuchillo me agache con las manos llenas de sangre, le bese la frente y le susurre al oído “Te amo como Eres” salí por la puerta principal.
Aparecí en una carretera oscura pasaban pocos automóviles luego de caminar por 1:30 segundos se paro un auto de color marrón me preguntaron que a donde iba? Ni respondí, Siguiente me ofrecieron darme la Cola y acepte, me subí al auto le di una dirección , me contestaron que me dejarían ahí, En el trayecto nos topamos con un trafico por un accidente automovilístico, donde murieron los pilotos, estos rumores se comentaban en la autopista, los cuerpos tardarían como mínimo tres horas para ser levantados, el conductor que conocía la zona tomo un atajo se desvió a la izquierda y bajamos por un camino de tierra a los lados habían dos barrancos, al doblar a la derecha en la próxima curva nos topamos con una casa.
Recuerdo que la casa parecía una mansión de lo grande que era, pasamos por el borde de la propiedad y al salir a la orilla de la carretera le pedí al señor que me dejaran ahí. El señor se estaciono, me baje y le di las gracias . Empece a caminar y al dar 9 pasos voltee y el carro se había puesto en marcha.
Seguí caminando y al dar 90 pasos nuevamente se detuvo un auto color gris al mirar era una familia integrada por una pareja y dos niños. Me preguntaron a donde iba? No respondí, me ofrecieron darme la cola, le conteste que si . Me subí al auto le sonreí a los niños y ellos se alejaron de mi. Le Comente al señor que tomara otro camino ya que había ocurrido un accidente de coches que se habían estrellado contra un árbol. A mitad del camino el señor se detiene, me salgo del auto junto a los niños y bajamos por una alcantarilla que tenia un aspecto de tobogán primero baje y seguidamente los dos niños, al caer en el fondo de la alcantarilla tenia un aspecto de pozo, nadamos hacia la orilla, los cogí de las manos y nos fuimos caminando hasta la puerta trasera de una casa, al tocar el timbre nos abrió la puerta la señora de servicio que también era la niñera de los dos pequeños.
Me dio la gracias por traer a los niños ya que estaba preocupada porque tenia horas que no sabia donde estaban escondidos, ella en gratitud me ofreció ayudarme, me dio una toalla para que me secara pero su voz era extraña y tenia una sombra muy peculiar, los niños se me acercaron y me señalaron que viera su espalda que tenia como una doble figura humana pero carbonizada y le goteaba una babosa color amarillo.
Se me revolvió el estomago cogí a los niños de la mano, salimos corriendo y en el medio del patio había otra criatura con la doble sombra pero a este le falta los ojos. Decidí correr a mano derecha donde pegaba el reflejo de la luna que era nuestra guía y nos entramos en un mar de arboles pero corría un cierzo imparable, una de las criaturas alcanzo al niño mas pequeño con el fin de poseer su cuerpo para habitar en el cuerpo humano. Seguí corriendo con el niño grande y logramos escapar siempre agarrados de las manos.
Tomamos un camino mas largo y de repente sentí la sensación de comerme al niño, en cuestiones de segundos me metí por su boca y me apodere de su cuerpo.
Me llamo Juan Josè, camino por las calles de barranquilla con la apariencia de un niño de 8 años, costeño con una sonrisa que me caracteriza, pero en las noches cuando son las 9:36 pm me lleno de odio con ganas de poseer almas.
Gracias a #yeri por su colaboraciòn.
Un Abrazo en la distancia.
#90negrosen90angulosen90segundos.