A veces una mala situación, puede cambiar por completo tu estado de ánimo, cuando solamente con un trozo de papel empiezas a drenar dibujándo, entonces todo cambia de color.
Estándo un poco de capa caída (como solía decir cuando vivía en España), tome El cuaderno de mis emociones (como le suelo llamar) empecé dibujando trazos sin saber lo que saldría, pensándo en lo que en ese momento atravesaba, ya cuando el dibujo empezó a tomar forma, sentía que en cada línea dejaba plasmado en el papel mis emociones negativas, cuando por fin lo terminé tenía una sonrisa dibujada en el rostro, sintiéndo y pensándo que la buena energía todo lo puede cambiar.
¡Suerte!