El cada noche nos contaba relatos hermosos sobre los banco de sabana, de árboles mágicos, también nos relataba de tesoros escondidos en los bosques, algunos era sobre botijas (tinajas de barro), otros sobre cofres de madera llenos de oro encantados.
Y no puede faltar la famosa leyenda del Silbón, otras veces era de la Sayona nos dejaba horrorizados pero a la vez era divertido escuchar todas estas leyendas.
Yo cada mañana me despertaba temprano, para ayudar a mi tío en el ordeño del ganado y luego de ello llevar el rebaño a los potreros a comer algo de pasto, todas esta actividades me dejaban exhausto que después de escuchar aquellos míticos relatos caía en un sueño profundo.
Una noche como eso de 1:00 Am me despertó un pequeño golpe “tras tras tras” que a lo lejos se escuchaba era como si cortaban árboles.
Pues llega una mañana después de terminar el ordeño del ganado, me siento al lado de mi tío con una taza de café bien caliente. Recuerdo que mi tío eligió una de sus mejores vacas “manantial” pues esa vaca da la mejor leche y me dio un poco para que le colocara al café.
Yo dentro de mí llegue a pensar que era toda una mentira ya que ese trabajo es muy pesado para una sola persona.
A los pocos días me vuelve a despertar el sonido del hacha cortando la madera, me dije quiero ver si es real que puede cortar la madera en poco tiempo. Salí bajo la luz de la luna y me adentre en el bosque por un camino que da hasta el campo cercano, cada vez el sonido era más fuerte, yo dentro de mí me dije ya estoy más próximo a ver el hachador, en lo que cruzo hasta la finca de este granjero ermitaño veo que había una buena parte talada y la madera acomodada y unos montones de escombro listo para quemar, pero nada que veía al talador y escuchaba con gran fuerza esos golpes.
A lo lejos comencé a ver una sombra que se movía muy extraña pero mi curiosidad era tanta que me acerque un poco más, luego de allí aquel talador se desapareció en mi mirada, ¡asustado corrí de allí para salir de esa finca! entré al bosque para llegar al camino que conducía a la finca de mi tío.
Caminaba y caminaba rumbo a la casa y el camino se me hacía muy lejos, así fueron pasando las horas hasta que llegó el amanecer, allí me di de cuenta que caminaba en círculos y siempre pensé que iba en línea recta cuando ya casi son las 6:00am escucho un gallo cacarear. Justamente en ese momento comencé a ver la cerca del campo de mi tío.
Logre llegar a la casa mi tío me pregunto dónde estaba le comente que quise ver el hachador pero luego no conseguía las salida y allí mi tío me dijo que ese campo está encantado y que pocas personas han visto al ermitaño. Desde ese momento no quise más aventúrame al escuchar cosas en el bosque.
La realidad si era el ermitaño el que hachaba de noche y hacia todo eso tan rápido será un misterio para mí.
Pero si me lleve un susto y una reprensión por aventurarme en ese campo y exponerme a los encantos de la noche aunque fue divertido. En ese tiempo era un adolecente aventurero cosa que siempre trae problemas.
Mil disculpen mi post sufrió un cambio no permitido dejo saber que hay que cuidar nuestra cuentas... Ya el escrito esta como la primera vez publicado...