Buenos días amigos, seguidores y personas que aún no conozco de Steemit, realmente he estado inactiva por aproximadamente 2 meses
¡Cómo pasa el tiempo!
2 meses confinada a ser estudiante antes que ser una persona,
2 meses en el que he estado alejada de mi casa,
2 meses en el que mis mejores amigos eran los libros y las guías (si señores en PDF) y mi horario se convirtió en mi peor enemigo, pues cada vez que trataba de cumplirlo al pie de la letra terminaba fallando.
Realmente este “semestre” en la universidad fue bastante irregular, empezando por el hecho de que no fue un semestre.
¿Cómo es eso de que el semestre no fue un semestre?
Les cuento un poco sobre esto para colocarlos en contexto: Yo estudio en la Universidad de Oriente, en el estado Anzoátegui- Venezuela. En esta universidad todas las carreras tienen entre 10 y 14 semestres, por lo cual en teoría debemos tener 2 semestres en un año, sin vacaciones de verano y de navidad. Pero por obvias razones las vacaciones son muy necesarias, así que restamos 2 meses a esos 12 meses que tiene el año.
Entonces Reformulando tendríamos 2 “semestres” de 5 meses. Pero ¿qué sucede?, regularmente suelen presentarse conflictos, que en el caso de este año fueron las protestas tan intensas que se vivieron en mi país, por lo cual el semestre que transcurría entre abril y agosto fue interrumpido, y de esta forma fueron forzadas las vacaciones de verano antes de tiempo (aquí fue cuando conocí a Steemit ¡oh si!).
Parte de esta historia la conocemos muchos, pero para los que no lo saben, en el periodo de agosto y septiembre, después de 90 días de protestas estas cesaron y así se decidió reanudar las actividades a finales de septiembre, lo que nos dejó solamente 2 MESES para cursar un “semestre” completo.
Universidad de Oriente - Núcleo Anzoátegui. FUENTE
¿Cómo fue que sobreviví?
Como ustedes imaginarán fue sencillamente una **locura**, pues la extensión de algunas de las asignaturas que debía cursar era excesiva y que el tiempo de práctica parecía insuficiente. Pero de alguna forma hicimos (bajo mucha presión) que el tiempo fuera suficiente y poder experimentar cada elemento teórico en su área de práctica.
Es por eso que a pesar del poco tiempo (poquísimo), la experiencia de este “semestre” la disfruté muchísimo, mi carrera empezó a tomar sentido para mí, tratar con los pacientes, entender sus carencias y el por qué de sus males. Realmente diría tanto sobre esto, pero sería bastante extenso si me diera a la tarea de describir tanta felicidad, pero pudiera ser material para otro post ¿qué opinan?
Debería empezar diciéndoles que yo utilicé horarios bien estructurados bajo los que me regía para que el tiempo me rindiera perfectamente y que así sobreviví, pero yo no soy tan genial así. Realmente importa muchísimo el hecho de que las asignaturas me encantaban y empecé a invertir mis madrugadas para estudiarlas lo más posible.
No suelo estudiar en las tardes por el hecho de que siempre debía llegar cocinando (cuando tenía energía para ello) y tomando una siesta para reponerme de tan agitado día. Y todas las mañanas tenía clases, por lo tanto solo tenía la noche y la madrugada para estudiar, por lo cual mis horas de sueño fueron disminuyendo a medida que pasan las semanas. Igual terminas acostumbrándote a dormir 4-5 horas y sentir que estás muy descansada, aunque tus ojeras dijeran lo contrario.
OJERAS: Aún las tengo y tardarán en irse.
¿Qué veo de positivo de vivir estas experiencias en situaciones difíciles?
Cuando nos enfrentamos a situaciones que nos dificultan un poco más el desenvolvernos, aprendemos a solventarlas o hacerlas llevaderas. A largo plazo termina siendo un aprendizaje necesario para que bajo cualquier circunstancia, desde la más sencilla hasta la más complicada, la resolvamos de la mejor manera.
Al final fue un semestre duro en el que tuve que estudiar cada día sin descanso pero que pienso me hizo dar mi máximo. Y como ser humano que soy, una vez supero ese punto máximo se marca uno más arriba y es cuando me doy cuenta que en realidad puede que no tenga ningún límite.
Esos puntos imaginarios son metas mentales que nos trazamos, pues estamos acostumbrados a vivir con límites. Pero tal vez de tanto luchar, un día nos demos cuenta que tales límites no existen y entonces daremos todo de nosotros, destacando y brillando en nuestro entorno y tal vez más allá.
“El límite de nuestras capacidades lo ponemos nosotros mismos”
Imágenes sin fuente: propias.