Debemos empezar enseñándole a nuestros hijos que la mujer se respeta y a nuestras hijas que también deben quererse y respetarse, que valen mucho y nunca deben permitir que nadie las maltrate ni física ni psicológicamente. También debemos enseñar con el ejemplo en nuestros hogares, donde el hombre le de el lugar especial que tiene la mujer; amarla, respetarla, consentirla.
RE: LUNA DE MIEL Y LA VIOLENCIA