Cierto día Iris caminaba por el parque, de pronto se consigue con una pequeña pluma cayendo del cielo directo a sus pies. Con asombro, voltea a los lados y nota que se encuentra sola, con cuidado recoge la pluma y detalla en ella un destello de brillo, enseguida la coloca en su bolso y sigue caminando directo a su trabajo.
Como todos los días llega a su oficina, revisa su agenda de reuniones y actividades, por lo que ve será un día largo y estresante, comienza su faena y en determinado instante su mente se queda en blanco y recuerda la pluma que está en su bolso, enseguida la saca, siente como su cuerpo se relaja y cae en un trance que la lleva a una zona que no conoce, solo ve un largo camino lleno de rosas blancas y percibe un intenso aroma a vainilla. Decide seguir el camino y en lo que piensa que es su final ve a un pequeño sentado jugando con unas plumas, muy parecida a la suya, es ese instante cuando se acerca a él siente que alguien la llama a lo lejos y se despierta súbitamente. Era su amiga Samantha, entró a su oficina y la vio ausente con los ojos cerrados y pensó que algo le pasaba, con asombro le dice ¿Iris que te ha pasado? Entro y te encuentro como dormida, te llame y no respondías, hasta que has reaccionado. No se amiga, de pronto he caído en un sueño a causa de una pluma que me he encontrado en el parque, de verdad no se explicarlo.
Después de lo sucedido, Iris regresa a su casa. Pensativa en lo sucedido vuelve a tomar la pluma, pero en ese instante llega su esposo y al saludarla, Iris le cuenta todo lo sucedido en el parque y en la oficina, su esposo sutilmente le dice que ya deje de sufrir por no poder tener hijos, que ellos dos están bien. Esta realidad lleva a Iris a sufrir en silencio, saber que no puede realizar su sueño de ser madre la agobia aunque ella trate de llevar su vida feliz.
Pasaron los días, de nuevo Iris iba camino a su trabajo y decide pasar por el mismo parque donde aquella vez cayó en sus pies la pluma, sin pensar que algo haría cambiar su vida. Justo en el mismo lugar, ve caer del cielo no una sino muchas plumas blancas destellantes, incrédula de lo que pasaba miraba a todos los lado y todo transcurría normal, ese instante solo lo vivía y veía ella, de pronto todo se paralizó y el camino que seguía a su lugar de trabajo se convirtió en aquel camino lleno de rosas blancas y de aroma de vainilla que vio en su sueño, con la diferencia que no había un niño sino una niña también, ambos jugando con muchas plumas y en un instante los niños la llaman y le dicen ¡Iris eso que tanto deseas vive dentro de ti y tu serás su protección, guía y amaras por la eternidad!.
Luego de lo sucedido, todo volvió a la normalidad y al salir del sueño Iris se encontraba en el mismo lugar, asombrada por su vivencia y con lo expresado por estos niños que jamás había visto, continuó a su trabajo, ese día lo paso ausente y distraída. Al volver a casa, le contó a su marido, mismo que con tono de enojado le dijo que ya dejara de pensar en eso y que se resignara a no tener hijos.
Continuará...