Hoy hemos tenido un día de lo más interesante por Praga.
Hemos hecho el primer tour por la ciudad visitando la ciudad vieja y el barrio judío.
Allí nos han contado la historia del famoso escritor de origen judío Franz Kafka para comprender el por qué de esta curiosa estatua.
Por lo visto, su padre era sastre y la relación padre-hijo siempre fue imposible: Kafka fue maltratado física y psicológicamente por él hasta su muerte.
En alguno de sus escritos él debió contar que tenía una pesadilla recurrente: un traje gigante (sin cabeza ni manos,como el de la estatua) le perseguía.
Supongo que no es difícil adivinar a quien representaba el traje en sus sueños...
Por cierto, dicen que da suerte tocar los zapatos de la estatua, de ahí que se vea un color distinto al resto.