Oscuridad
La oscuridad no te debilita. No te entristece. No te agobia. No te desespera. No te cansa. No te atormenta.
Solo los más valientes armonizan con la oscuridad. Si lo logras notarás que tus ojos se adaptan a ella. La luna brilla con más fuerza de la que creías, y cuando está ausente la intensidad de las estrellas te brindaran un panorama alentador. Mientras haya oscuridad no hay distracciones, puedes conocer más a fondo a las personas que te rodean, y si estás escasean logras conocerte a ti mismo, en otra faceta diferente, además del día a día agitado y con tantas distracciones como barrera.
La oscuridad trae paz si te enfocas en lo positivo, y cuando sientas que la desesperación y la impaciencia atacan, solo respira y piensa que la oscuridad solo atormenta mientras permanezca y siempre será opacada por la luz, la luz que tarde o temprano llegará para tu salvación, para borrar pensamientos oscuros. Porque al fin y al cabo “La oscuridad no existe, la oscuridad es en realidad ausencia de luz.”