La próstata es un segmento importante del sistema reproductivo masculino. Es una pequeña glándula que se encuentra en la cavidad abdominal inferior, justo debajo de la vejiga, delante del recto y detrás del hueso púbico. Rodea parcialmente la uretra. La uretra es el canal que lleva la orina al pene desde la vejiga y corre a través de la próstata. Una próstata sana es del tamaño de una nuez, pesa aproximadamente 1 onza y tiene una forma similar a una rosquilla.
Síntomas de enfermedad de la próstata.
El agrandamiento de la próstata se denomina hipertrofia benigna de próstata, o HPB. Si bien este crecimiento generalmente se considera como una molestia en el hombre, y este experimenta problemas al orinar, es prudente que haga una visita al urólogo.
Otros síntomas pueden ser:
* Una sensación de ardor o dolor al expulsar la orina
* Una sensación de que la vejiga no se está vaciando completamente
* Aumento del deseo de orinar, especialmente por la noche
* Arranque y parada intermitentes de la corriente urinaria
Después de un diagnóstico de HPB, muchos hombres simplemente continuarán viviendo con los síntomas y el malestar posterior. No es una afección potencialmente mortal, y hay tratamientos. En algunos casos, la cirugía podría considerarse si el agrandamiento es significativo.
Ignorar la HPB puede ser extremadamente peligroso y conducir a otras enfermedades como infecciones renales, ya que la orina tiende a devolverse a los riñones debido a la obstrucción por un agrandamiento de la próstata. También se pueden presentar de infecciones de la vejiga.
Hay una gran diferencia entre la HPB y el cáncer de próstata. La HPB es una parte normal del envejecimiento. El cáncer de próstata es una afección en la que las células de la próstata crecen exponencialmente y fuera de control. Estas células crean tumores que pueden diseminarse a cualquier parte del cuerpo.
Numerosas organizaciones de salud informan que 1 de cada 6 hombres experimentará cáncer de próstata. Sin embargo, si la afección se diagnostica a tiempo, aproximadamente el 99% de ellos sobrevivirán.
La clave es la detección temprana.