Durante el desarrollo de las distintas culturas, la relación entre el hombre y la naturaleza ha sido estrecha y de vital importancia. La humanidad ha vivido con las plantas y ha dependido de ellas. La mayoría de las medicinas y alimentos vegetales que se usan en la actualidad no han sido de descubrimientos recientes, sino que han sido probadas y conocidas por las culturas más primitivas desde hace miles de años.
A Shennong se le atribuye la identificación, probándolas consigo mismo, de cientos de plantas medicinales y venenosas, lo que fue crucial para el desarrollo de la medicina china y la agricultura.1 También se dice que descubrió el té, planta que precisamente puede ser usada como antídoto contra el envenenamiento de unas setenta especies distintas de plantas. Se le atribuye el Clásico de las raíces y hierbas del Divino Granjero, libro recopilado por primera vez a finales de la Dinastía Han Occidental en el que se ordenan las hierbas descubiertas por él, según su tipo y rareza.Wikipedia - Shennong
En la antigua Grecia, se distinguieron cuatro hombres por sus conocimientos sobre la medicina botánica, que marcaron conceptos fundamentales en la sociedad actual:
En algunas cuevas del Perú, 2000 años más antiguas que el Imperio Inca, se han hallado tanto sacos para hojas de coca, como cenizas de quina, con la cual las mezclaban para masticarlas. La planta más útil para la medicina moderna fue la quina, proveniente del antiguo Perú y muy usada por los indias del Ecuador contra la fiebre. La quina recibió el nombre de Corteza de los jesuitas, porque fue explotada durante muchos años por esa comunidad.
En documentos históricos sobre Babilonia, Egipto, India, China, Grecia y Roma, se encuentran numerosas diferencias acerca de las plantas medicinales.
En la actualidad, la lista de plantas con propiedades medicinales conocidas es de alrededor de 5.800 en China, 2.500 en la India, 800 en los diferentes países de África y unas 300 en Alemania. Muchos conceptos modernos de la medicina de las plantas aparecieron en Europa con los herbarios del siglo XVI. Originalmente, el hombre sólo usaba las plantas pues conocía elementos curativos de esta medicina, que jamás han desaparecido por completo. La fitoterapia o medicina de las plantas utiliza plantas o partes de ellas en la preparación de tés, tinturas, zumos, polvos, pomadas, aceites, esencias u otros medicamentos. La medicina popular es la principal fuente de la actual información sobre las plantas curativas.
Entre los pueblos del mundo entero, las plantas medicinales nunca han caído en desuso y gracias a ellos han llegado hasta nuestros días. Aunque la identificación de la enorme variedad de plantas farmacológicamente activas y sus derivados está aún muy lejos de ser completa, conocer sus componentes permite comprender su efectividad y hacer un uso adecuado de ellas, sin dejar su acción benéfica sólo a la fe, aunque al igual que en otros aspectos de la vida, en la curación con plantas también se necesita fe. Si no se cree en un médico.
"Tanto prevalece la salud sobre todos los bienes exteriores que probablemente un mendigo sano sea más feliz que un rey enfermo..."(ARTUR SCHOPENHAUER)