Glosa del amor duro.
La noche se halla callada
con su traje tan oscuro,
como tu linda mirada
cuando me da un rayo duro.
Pienso en esta soledad
en ti, bonita mujer
a la que quisiera ver
de mi pecho en vecindad.
Poco me importa la edad
para soñarte, mi amada,
ni se encuentra clausurada
de mi ansia lo más intenso
y mientras esto yo pienso.
LA NOCHE SE HALLA CALLADA.
Te recuerdo a cada hora,
en tanto por ti suspiro,
y cada vez más te aspiro
en la hora ensoñadora.
El deseo me devora
por dentro el anhelo puro,
porque no me hallo seguro
de la fuerte lontananza,
y se viste la esperanza
CON SU TRAJE MÁS OSCURO.
El tiempo corre veloz
como recia catapulta
que pudiera hacer sepulta
la súplica de mi voz.
Alabado sea mi Dios
que te hizo a ti armonizada
porque has sido realizada
de forma meticulosa,
y se detalla una rosa
COMO TU LINDA MIRADA.
Yo vivo pensando en ti
y esperando sin certeza
para ver si tu cabeza
se fija un poquito en mí.
Las veces que yo te vi
fuiste semejante a un muro
aunque levemente auguro
que habrá de chances un cerro,
y a tu sonrisa me aferro
CUANDO ME DA UN RAYO DURO.
Autor: Landis Rafael Álvarez Lecumberre
¡Qué bonito es ser poeta en este hermoso universo
para decir todo en verso desde la a hasta la zeta!