Amarte.
Nada como unos brazos calurosos
que me acojan con toda la ternura,
y las miradas llenas de dulzura
de unos ojos que al ver luzcan hermosos.
Nada como unos labios primorosos
pronunciando mil frases de hermosura
para después un beso de premura
colocar en mis labios afanosos.
Es deleite en las ansias de mi pecho,
que para amar resulta un poco estrecho
y pequeño es también todo estandarte.
Y es que no existe nada en este mundo
tan delicioso, grato y furibundo
como el amarte a cada instante... amarte.
Autor: Landis Rafael Álvarez Lecumberre
¡Qué bonito es ser poeta en este hermoso universo
para decir todo en verso desde la a hasta la zeta!