Después de casi un mes sin publicar algo vuelvo, quizá no con mi mejor escrito ni mucho menos, pero espero ir de nuevo poco a poco tomando el ritmo. Espero que les guste.
No importa cuantas lunas llenas tenga que admirar en soledad, ni cuantos amaneceres desfilen sin reflejo en mis pupilas. Creeme que no me importa mi café solitario a la orilla de la mesa, ni las oscuras caminatas hacia mi habitación, porqué se, que mas temprano que tarde, compartirás conmigo esos detalles que me son espectaculares.
Igual la soledad no parece del todo mala cuándo puedo escribir cuanto sentimiento he acumulado todo este tiempo en silencio, ignorando incluso que no estás tan lejos como parece. Pero no es la hora, no es el momento, hoy no será el día que estarás conmigo, porque pese al amor tan puro que siento en mi interior, aun no es tan ruidoso como para despertar algún sentimiento en ti.
Y es que en la tranquilad del desesperado me escondo, porque sigo sufriendo cuando no me miras, sigo celando tu sonrisa cuando ella se esboza en otra dirección.
Tardarás en darte cuenta, pero lo harás. Te darás cuenta que doy un poco mas de mi vida por ti, por hacerte reír, por verte feliz, incluso si no soy yo la razón de tus alegrías, lucharé con mi orgullo para aceptar que en este momento soy invisible para ti.
¡Muchas gracias por leer!