Feliz día del amor y la amistad. Hoy les traigo el final de esta serie de pensamientos, que estoy seguro ha sido de su agrado. Sin alargarme mas en la presentación aquí se los dejo. Espero les guste.
Cabe destacar que esto va dedicado a alguien, aunque no sé si lo lea.
Nos vamos a enamorar.
Después de tantas palabras dichas al viento y de tanta fuga de recuerdos, tu y yo nos vamos a enamorar. Nos vamos a reír de las veces que nos ignoramos. De cuándo tu me diste la espalda, y de cuando yo dejé de escribirte una carta. Ya no habrán lágrimas, ni malos momentos, solo el eterno día a día, que no sería un fastidio, porque tu estarías conmigo.
Tu presencia elimina la rutina, y la mía la monotonía, ¿qué sentido tendría que no acabáramos juntos al final del día? Sé que nos vamos a enamorar, y vamos a viajar entre las estelas del pasado, riéndonos de cada contratiempo que alargó nuestro tiempo de estar juntos.
Es una locura, pero sé que nos vamos a enamorar. Nos sentaremos en nuestras mecedoras cuándo ya estemos viejos, y hablaremos a diario de las mismas cosas: que si me he vuelto necio con los años, que si estás muy lidiosa, qué si ya no te escribo poesía, qué si ya no duermo, y ¿que mas da? Ya habríamos vivido nuestra vida, habiendo disfrutado de los mejores besos, de las mejores locuras entre sábanas, y de los mejores abrazos por la mañana.
Cuándo ya mis piernas no anden, cuándo ya mis manos no escriban; cuándo tu mirada ya no arda, cuando tu cabello ya no exista; cuándo todavía estemos enamorados, y nuestras vidas estén por apagarse; cuándo nuestros corazones no den para mas, y nuestros pulmones dejen de respirar, solo queda como objetivo la eternidad... y allá te juro nos volvemos a enamorar.
¡Muchas gracias por leer!