Moisés llego a la vida sietemesino. Muy grave por lo rápido y chiquito que salió su tía Mercedes se ofreció como madrina de bautizo; lo tomó entre los brazos y en una sola carrera se fue donde el cura del Dulce Nombre de Jesús. Apenas si hubo tiempo de ponerle unos trapitos para cubrirle la desnudez. Cuando el sacerdote lo atendió sacramentalmente estaba boquiando y moviendo para los lados las pepitas de los ojos. Por aquellos tiempos Carmen y Juan Blanco arreaban tanta insuficiencia que no le tenían siquiera un trajecito al angelito recién llegado y siendo estas las circunstancias la tía Mercedes le puso los vestidos de la muñeca de Margot. Hoy en día Moisés se gana la vida como albañil, pero está casi igual… no es mucho lo que ha crecido desde que llego a éstas riberas del Caurimare.
Leo A.
Los Teques, 10 de octubre de 2015