“yo no soy tan inteligente, por eso no puedo obtener triunfos”
• Subestimamos nuestro propio poder cerebral.
• Sobreestimamos el poder cerebral de los que si triunfan. Nos vendemos a muy bajo precio, renunciamos a emprender obras importantes porque “eso requiere un poderoso cerebro” y viene luego otro, que no es más inteligente que nosotros, pero que, si se atreve, que no tiene ese miedo, y hace esas obras y triunfa.
Lo que importa no es cuanta inteligencia tiene usted, sino como la emplea, ojalá vuelva a leer esta frase tan importante.
Trabajar, proyectar, perseverar, sin desanimarse trae más premio que tener una poderosa inteligencia, pero no atreverse a actuar. Porque LA CONSTANCIA ES EL 95 % DE LO QUE DESPUES SE LLAMA HABILIDAD.
No seas de esos suicidas que gastan toda su energía en averiguar ¿Por qué y cómo fracasar?
Tienen la misma inteligencia que los demás, pero no se atreven a hacer uso de su inteligencia.
Uno no es más porque es más inteligente, sino porque hace trabajar más la inteligencia que tiene.
CONSEJO: nunca crea que usted vale poco. Nunca crea que los demás valen mucho más que usted, eso es mentira.
Cuando usted vea alguien que triunfa, piense enseguida “esa persona vale mucho, eso es verdad, pero yo también valgo mucho y sé que triunfare”