El arte de intercambiar versos improvisados
El arte de intercambiar versos improvisados
El contrapunteo
El contrapunteo
En ocasiones es necesario mover grandes cantidades de ganado de un punto a otro, recorriendo muy largas extensiones de sabanas, de allí nació el canto de arreo, con el cual el llanero es capaz de atraer y guiar con su voz al ganado para que se mantenga junto, en manada. Para ello es necesaria la participación de varios hombres a caballo al arrear, estos van guiados por un líder que se denomina "cabestrero", a los lados de la manada se encuentran los llamados "punteros" y "tras punteros" quienes tienen como función evitar que el ganado se disperse. Así que el grupo de animales queda delimitado por "puntas" que son los mismos hombres a caballo, estos le cantan al ganado e intercambian versos entre sí, de una punta a otra, puntero contra puntero, y es así como nace la costumbre de contra - puntear.
Más tarde en el caney cuando el joropo es la norma, los intérpretes repiten el intercambio de versos a modo de competencia, pero esta vez a una velocidad mucho mayor y con motivos diferentes como el de disputar el derecho de cortejar a una dama o simplemente medir sus conocimientos y sus habilidades improvisando, se mantiene el estilo de la voz en volumen muy alto tal como se hace durante el arreo en sabana abierta.
Fragmento de contrapunteo a "verso colea'o" en fiesta llanera, entre dos afamados cantantes del llano venezolano: Alcides Padilla y Eimer Escalona - "El Pollo de Moroturo".
Contrapuntear es entonces el arte de intercambiar medidos e improvisados versos entre dos o más cantantes, al ritmo de un determinado golpe de joropo, lo cual exige una habilidad especial para construir frases y rimas a gran velocidad, con amplio manejo del lenguaje y un extenso conocimiento sobre la vida en el llano.
Básicamente hay tres maneras de presenciar un contrapunteo llanero, la primera es en un baile o fiesta de joropo en algún lugar de la región donde los cantantes realizan este ejercicio con la única intención de distraerse y compartir. La segunda es en un espectáculo de música criolla con el fin de entretener a un público. Y por último durante un festival o certamen de música llanera con la intención de determinar el mejor contrapunteador entre en un grupo de cantantes de diferentes regiones.
Grabación de contrapunteo en "forma libre" entre Julio Camacho y Antonio Castillo.
Basado en la interpretación existen diversas formas o variantes del contrapunteo, de igual manera se pueden abordar en tres renglones:
Según la forma de los versos: La más usual y a la vez más sencilla es determinando una sola rima en la que deben finalizar todos los versos, a esta modalidad se le conoce como "forma libre". Otra manera muy común pero más compleja es a "verso colea'o", donde el último par de versos que dice un cantante debe ser el mismo con el que empiece el otro su estrofa pero invirtiendo el orden de éstos, con ello la rima va variando de estrofa a estrofa. Y por último el modo menos usado actualmente es el "encadenado", donde se mantiene la rima pero el último verso de un cantante debe ser el primero de la estrofa del siguiente.
Según el golpe de joropo: Existen diversos golpes dentro de la gama llanera tales como: zumba que zumba, periquera, guacharaca, quirpa, carnaval, cunavichero, diamante y otros cuarenta y tantos más, cada uno con un ciclo armónico distinto, aunque cualquiera puede servir para contrapuntear, aproximadamente solo diez de estos son usados comúnmente. El tipo de golpe influye en la longitud de cada verso y cada estrofa.
Según la temática: la "forma libre" antes mencionada no exige ningún tipo de letra en específico, pero existen maneras de contrapuntear que requieren construir versos que hagan mención solamente a un tema determinado y relacionado con las vivencias del llano, por ejemplo sobre la fauna, la naturaleza llanera, la doma de caballos, labores de conuco, toda una infinidad de temas distintos. Además se encuentra otra técnica mucho más compleja e interesante que consiste en hacer preguntas y respuestas entre los cantantes.
Grabación de contrapunteo basado en preguntas y respuestas, hecha por Jorge Guerrero y Franklin Carpio.
En base a todo lo anterior, ser contrapunteador exige además de las cualidades propias de un cantante, gran agilidad mental para construir estrofas a partir de versos adecuados en una medida específica y con una rima elegante que sea una audaz respuesta al mensaje de la letra anterior que ha hecho el contrincante, además de un amplio conocimiento de la vida en el llano venezolano.
Ser testigo y participar en un contrapunteo llanero representa una experiencia de mucha euforia y diversión, es fácil volverse adicto a la costumbre de echar versos con amigos y conocidos, en mi caso es muy común verme en mi taller de luthería contrapunteando con mis compañeros mientras trabajamos (como canto de faena), generalmente alguno suspende su labor para tomar un cuatro y acompañar los versos.
Contrapuntear es una actividad que requiere de mucha práctica y de mucho estudio del lenguaje, así como del canto mismo, la cual definitivamente proporciona una riqueza y una agudeza mental que puede ser aprovechada y aplicada en otros aspectos de la vida. Qué bueno sería rescatar, difundir y promover este arte en los jóvenes, que les sirva como entrenamiento y desarrollo cognitivo.
¡Muchas gracias por leerme!
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