Tras un largo camino continuo paseándome sobre vivencias poco aceptables, sigo imaginando que si existes, he estado esperanzado sobre algunos seres, aunque el viento sigue soplando en la dirección correcta quizás estoy en una estación que no es la adecuada.
En este sendero me he encontrado con muchas sorpresas, algunas espinas y riscos grotescos, lágrimas y personajes inciertos. Conocí largas vivencias y me enfrasque en cortas ausencias, he fallado, y he aprendido. Y aunque en mis caminatas áridas encontré vidas valiosas también conocí odio entre muchas rosas.
Sigo, temeroso, enfrentando batallas de las cuales no siempre salgo victorioso. Los nuevos retos siguen llegando, con mi experiencia voy esmerándome y con parte de mi sabiduría he seguido escalando montañas y nadando en océanos desconocidos.
Todo está lleno de riesgos y a veces la valentía se vuelve apática, no tener la certeza de que las cosas funcionen convierten los días en estanques fugaces.
Las noches estrelladas se han vuelto nubladas y los días de sol se tiñen de negro, no hay sonrisas que me guíen a nuevos vistazos sinceros. A veces con frio, el calor quema y los días no son nada fogosos, quizás me encuentro perdido en alguna encrucijada malvada y aunque no pida ayuda, se nota mi sufrimiento en tan solo una mirada.
Fracasada deriva me mantiene a flote sobre un mar de innecesarias emociones fingidas donde ya he olvidado la realidad, donde la vida me ha golpeado con mucha intensidad. La confianza se ha perdido, la creencia ya no existe. Solo soy un ser deambulando en oscuros caminos.
Lamentablemente así de truncado está el viaje, parece interminable, pero sigo despertando lleno de esperanzas en vano, quizás halle vida donde nadie ha encontrado o quizás me topé con un vacío donde me abrace la muerte y salga de este senda sufrida y de estrecha alegría.
- Articulo de mi autoría