Se trata de una gran piedra en forma de tobogán de 30 metros, por donde desciende un río de aguas cristalinas, haciendo que la persona que esté disfrutando de este atractivo baje fácilmente y caiga en un pozo.
Es un lugar donde la adrenalina se hace presente y sólo se espera caer en el pozo para disfrutar de los escenarios naturales que ofrece el amazonas Venezolano. Entre sus otros atractivos tan particulares se encuentra un pozo más pequeño para los niños en el cual se les hace fácil a los representantes vigilar a los más pequeños.