La noche más difícil de mi vida fue ciertamente la del pasado 30 de abril a la madrugada del 01 de mayo después de que mi madre fue operada de la fractura de fémur y cadera que sufrió recientemente.
Y es que al principio todo iba muy bien. Ella entró a quirófano a las 2:00pm y volvió a la habitación a las 6:30pm cuando el doctor nos informaba cómo había salido la cirugía y ella se venia muy bien pero que la dejara acostada totalmente recta y no le administrara ningún tipo de alimento o bebida hasta que las enfermeras me indicaran.
Fotografía de mi madre en la habitación tomada desde mi Huawei Eco YIII
Pero pasadas unas dos horas mi mamá comenzó a quejarse de un dolor en su hombro derecho y que éste llegaba hasta el cuello, al principio pensé que era porque el cuerpo estaba despertando a la anestesia pero ella se quejaba tanto que pulsé el botón de llamado de emergencia que se encontraba en la parte de atrás de la cama y en seguida la voz de una mujer me preguntó qué ocurría, le pedí que fueran de inmediato a la habitación 402 porque mi madre estaba mal.
En seguida llegaron y después llamaron al médico residente porque el cirujano ya se había retirado. Éste la revisó y constató que el hombro estaba tenso y que seguro se debía a que como mi mamá había sido colocada de lado para poder tener acceso a la cadera y por eso el hombro estaba tenso por lo que concluyó en una inyección de Diclofenac.
El alivio llegó y mami pudo descansar. Todos se retiraron y yo me quedé sola con ella.
Eran las 10:30pm cuando me dijo que tenía sed y frío por lo que solicité ayuda a enfermería y me indicaron que ya podía darle líquidos a tolerancia. Me trajeron cena para ella pero solo quiso la crema de verduras. Yo intenté comer lo demás pero solo me quedé con la ensalada de lechuga y pepino y el jugo de parchita.
A las 11:00pm llegaron los camilleros de radiología para llevarla a hacerle un estudio y corroborar que la operación era un éxito y me fui con ellos. La imagen en la computadora constató lo que estábamos esperando: El clavo estaba en su sitio y la pierna estaba perfecta, no en vano la operó un gran médico, el Dr Jose Rodrigues De Freitas (Que aunque tiene mi mismo apellido no somos familia pero si es de la comunidad portuguesa).
Imagen de la radiografía tomada desde mi Huawei Eco YIII
Volvimos a la habitación y ella estaba ya hablando conmigo, se terminó la cremita de vegetales, tomó la pastilla que le indicaron, rezamos el rosario juntas y ella se durmió por lo que apagué el televisor y me acosté en la cama del acompañante.
Siento que tan solo di un cabezazo y despierto desorientada, son la 1:30am y mi mamá se está quejando, veo que alguien cierra la puerta y me levanto de golpe. Le pregunto qué sucede y me dice que le duele muchísimo el hombro y que la enfermera le había dado un poquito de Gatorade porque tenia la boca seca pero me pidió más. Así lo hice pero ella seguía quejándose al punto que comenzó hasta a decir incoherencias y su rostro se deformaba del dolor.
-Me voy hija… Ay me voy…
-¡Mamá por favor no me digas estas cosas que yo no sé qué hacer! No me dejes sola #$%& (Inserte aquí grosería provocada por la desesperación)
Corrí y busqué ayuda, vino una doctora y le inyectó algo pero mamá seguía sufriendo, por lo que intenté ponerle algo de Dencorub pero nada, su agonía continuaba, le acomodé las almohadas y ella gritó del dolor moviendo la pierna que no debía mover. Corrí a acomodarla y cuando saqué las manos de debajo de la colcha la imagen en mis dedos: sangre.
Mami estaba sangrando, la herida estaba reaccionando al movimiento y todo el centro de cama estaba lleno de sangre. Ella seguía quejándose y yo entré en pánico total.
Me senté en el sofá y me llevé las manos a la cabeza… Lloré como si se me iba la vida.
-Dios mío ayúdame por favor. Yo no soy valiente nada, soy una cobarde, no sirvo para esto, no me la quites, no tengo a nadie más. Lloré
-Por favor Señor déjamela, todos al final tienen su vida y yo no tengo nada. Déjame a mi mamá.
Y fui hasta la cama y tomando su rostro le dije:
-Mamá, no se te ocurra dejarme sola en este mundo de #$%&$#% (Vuelva a insertar aquí una grosería porque la desesperación llegó a su punto más alto)
Lloré tanto que solo me di cuenta que dormía cuando escuché su respiración pausada. Me senté en la butaca y me tapé con la cobija… No sé cuando me dormí.
Despierto y la veo, está dormida, lo chequeo firmemente.
-¡Tranquila Liseth! Solo duerme- Me digo a mi misma, en eso entra la enfermera a tomar la tensión y dice que está perfecta por lo que vuelvo a la butaca, temía dormirme pero el cansancio me venció nuevamente.
Son las 5:30am y salto de la butaca, mi mamá tiene los ojos abiertos y me mira, está bien, lo siento dentro de mi corazón y me dice que quiere orinar por lo que busco el pato y la ayudo, luego me pide que la ayude a asearse y a las 6:00am llega el cardiólogo que me pregunta si le di la pastilla de la tensión, yo le digo que no y él me sonríe y dice:
-No se la des más, no la necesita. De ahora en adelante solo la mitad y la llevas a control. Tu mamá está mejorando mucho de su hipertensión.
Wow ¡Un milagro! Pasadas una hora le traen desayuno y ella come feliz, eso me gusta. Después pasa el cirujano y le hace la cura, le cuento lo del sangrado y me dice que no pasó nada que la herida está seca y en perfecto estado y que ella está de alta.
-¿En serio? Pero, ¿Y la sangre que vi?
-Bueno si veo sangre seca pero ahora está perfecta. Llévatela tranquilamente.
No tiene que decirlo dos veces doctor. Arreglé la documentación, hice las maletas, llamé la ambulancia y nos fuimos a casa.
Hasta la publicación de este post mamá está más desinflamada y está comiendo perfectamente.
Quiero agradecer a todos y cada uno de los que hicieron parte de este proceso, los que donaron, los que votaron, los que donaron sangre y los que oraron por ella. A todos infinitas gracias.
Gracias al grupo de Cervantes, Una Milla Más, Sr Cianuro y Mosqueteros que votaron mis post y aportaron su granito de arena.
Mención especial hago a un angelito bello que me dio un gran regalo. Sin eso no estaría pagando todo lo que fue esta cirugía y las medicinas. Dios te bendiga.