Hoy he desayunado y me he sentado a ver el episodio cuatro de la séptima temporada de Juego de Tronos. Todavía recuerdo mi primer post en steemit. Si mi memoria no me falla, publiqué que habían filtrado el capitulo S06E05 y ya estaba disponible en la red. Y un año y medio después, a HBO le ha ocurrido exactamente lo mismo. Se la han vuelto a hacer.
Esta vez solo publico que he visto uno de los mejores capítulos de lo que llevamos de temporada. Y aunque voy a repetir el visionado dentro de dos días en buena calidad, me sirve para quitarme el mono de series y porque ante todo me considero una fan de Canción de Hielo y Fuego, de los libros, de los vídeos, de George R.R. Martin, de Jon Snow, de Tyrion Lannister y de Daenerys Targaryen.
No soy más que la última parte de un fenómeno tan antiguo como los rumores y el boca a boca de siempre, los folletines del siglo XVIII, los panfletos del XIX, los fanzines del XX o el auge de las redes sociales en el XXI. A las personas nos gusta estar informadas aunque tengamos ese exceso de información y nos cueste diferenciar el grano de la paja. Dichos excesos producen una saturación de contenidos y es la causante de la desinformación. Más si cabe en esta edad dorada de la televisión bajo demanda, donde tienes disponible un gran oferta audiovisual para consumir cuando y donde quieras.