Ojos húmedos que brillan de día y de noche; alúmbrame la vida con fascinación y derroche
No te apagues frente a mi mirada ni me niegues tu color, déjame extasiarme al admirarte sin miedo, sin escozor.
No te pido más nada que una mirada hoy, una mirada mañana, que una mirada siempre, furtiva a veces, obsequiada otras, alimentándome con ellas todo este torrente de versos y de odas.
Ojos húmedos ¡quita! la resequedad a mi existir, dale vida a mi mar y así como las olas arrancan con furia su peregrinar para llegar rendidas a la orilla, así se derrumban mis fuerzas ante tu presencia, firme y altiva ante tu mirar.
Ojos húmedos, quiero que veas rozar mi piel antes de que se agriete, que tus ojos observen el sentir de mis labios antes de que se sequen.
Ojos húmedos, toca mi cuerpo, toca mi alma y toca mi ser, entrégate total y efusivamente antes que tus ojos decidan cerrarse súbitamente.
Luis Gerardo Sanchez
Texto Original
Debemos aprender de quien nos quiere enseñar, aquellos que pueden ver un poco de luz en la oscuridad hacen la diferencia.
