¿Por qué posponer nuestra felicidad?
El momento es ahora
Debemos ser felices por encima de las adversidades, circunstancias, dificultades que se nos presenten.
No debemos atrasar nuestra felicidad esperando la llegada de alguien o la consolidación de algún evento que erróneamente catalogamos como importante para nuestras vidas.
No arrinconemos más nuestra felicidad, esperando la adquisición de una propiedad, la culminación de nuestros estudios superiores, la felicidad no viene con un buen empleo por muy bien remunerado que este sea, ni con el ascenso que tanto esperábamos, es más ni siquiera viene pintada en los brazos de otra persona, es tan sencillo ser feliz.
Solo depende de nosotros mismos.
El mayor motivo para ser felices es el hoy, el presente, la salud, la vida, el techo que nos acobija, el alimento en nuestras mesas y esos seres queridos que aunque estemos lejos de la perfección nos quieren y nos valoran.
Es hora de ser agradecidos con Dios.
Debemos aprender a valorar, esas pequeñas bendiciones de la vida, del universo y las manifestaciones de cariño verdadero.
Es hora de mentalizarnos en que la anhelada Felicidad que muchos deseamos la podemos tener al contemplar un nuevo amanecer, el rose de la brisa en nuestro rostro, una sonrisa, una mirada, deleitar un dulce sabor, un exquisito olor, al poder admirar la belleza de la naturaleza, esas sensaciones y emociones que nos hacen sentir vivos.
Es un error muy frecuente posponer nuestra felicidad, debido a personas, circunstancias o eventos, desperdiciamos mucho tiempo en vano, erramos al intentar buscar la felicidad en tantos sitios o situaciones lejos o fuera de nosotros.
La felicidad es cuestión de decisión y actitud.
De nuestra de nuestra decisión y de nuestra actitud.
No malgastemos más tiempo, es la hora de ser felices, solo se necesita vida y la tenemos.