Si ya nos habíamos equivocado juntos una y mil veces era hora de hacerlo bien, era hora de reinventarnos sonrisas, besos y abrazos, aprender de los errores y tratar de enmendar el camino.
Recordar los días y las noches a tu lado, pensar en ti en pasado, saber que fui una historia que llego a su fin.
Duele extrañarte,
Duele pensarte,
Duele saberte lejos,
Duele tu ausencia,
Duele este vacío.
Aún no me acostumbro a no verte llegar, a no saber que me necesitas, a que no estas.
Esto de extrañarte se me ha vuelto la peor de las costumbres, dispersas mis pensamientos, distraes mis objetivos, fluctuas mi tranquilidad y desestabilizas mi felicidad.
Si tan solo estuvieras aquí, si este tiempo y esta distancia hubiesen sido prueba de vida y amor, pudiera decirte en un abrazo lo mucho que te he extrañado y lo mucho que aún te amo.
Te habias convertido en mi mejor motivo, en el responsable de mis sonrisas, de mis trasnochos y en el protagonista de mis ilusiones.
¿ Como lo haz hecho?
Que yo aún sigo aquí, esperándote, extrañándote, necesitando tanto de ti.
Hay amores más allá de las distancias, de las circunstancias y de los conflictos, hay amores que se sobreponen a los kilómetros, a los compromisos y que desconocen estados civiles, espero que mañana este sea nuestro caso y podamos volver a estar juntos, sin tantas excusas y sin tantos tropiezos.
No logro entender el motivo de tantas cosas, pero he decidido retomar mi vida y continuar como si nada, como si nunca, como si nadie.
Algún día haz de volver, y si no es así por algo sera.
Intento recordar cada día las palabras de aliento de una amiga:
"Así como hay cosas que pasan por algo, hay cosas que "por algo" no pasan"