Todos en la vida queremos ser respetados de cierto modo, nos sentimos complacidos si se siente verdaderamente el respeto, sin embargo en muchas ocasiones no ofrecemos el mismo respeto a nuestro prójimo. Me refiero a actuar de una forma más bondadosa y considerada hacia los demás, si tratamos a todos por igual y con el mismo respeto no será de otra forma el trato que recibamos. Simple y llanamente es reciproco.
No podemos respetar a alguien o a algo si antes no n os respetamos nosotros mismos, en este punto tiene gran importancia el autoestima, si verdaderamente no estamos ben con nosotros mismos no tenemos suficiente valor para respetarnos, empecemos por asumir responsabilidades y compromisos, inclusive cuando estamos así el respeto que ofrecemos no es 100% real. Gran error cometemos muy a menudo al intravalorar el poder de un individuo, ya que todos somos hechos a imagen y semejanza de nuestro Dios, el respeto es un motor fundamental hacia el éxito y la felicidad, sea personal o grupal.
Empezando el post mencione que todos queremos ser respetados, en resumen la primera persona a la que le debemos respeto eres tú, con esto quiero decirles algo tan sencillo pero quizás muchas veces se nos olvida o sencillamente no lo sabemos, para poder amar a alguien primero tenemos que empezar con respetarla, así como amamos a nuestros padres e hijos también existe un gran respeto, si tenemos una vida amorosa no podemos decir amamos a esa persona si antes no ofrecemos respeto, ¿cierto’? a atrevo a preguntarte algo apreciado lector, ¿Qué respetas de ti mismo? Es hora de preguntarnos esto, quizás aun no lo hemos hecho. Nuestra mente solo se centrara en lo que realmente nos gusta y más aun en lo que respetamos de nosotros, en vez de lo que nos disgusta, solo si hacemos de verdad la conexión con nosotros mismos. Les puedo asegurar que al esto ocurrir nos convertimos en personas más comprensivas y bondadosas con los demás y más aun con nosotros mismos. Hasta un próximo post, Dios les bendiga.