💍 La Costumbre de Usar Anillos 💍
Se remonta a la prehistoria, cuando nuestros antepasados, los hombres de las cavernas, comenzaron a adornar sus dedos con pedacitos de hierbas, flores y hojas… Pero, que sepamos no tuvo ninguna alegoría sentimental hasta que los romanos decidieron entregar un anillo de oro a su amada, con lo que, simbólicamente, le daban acceso, no solo a su corazón, sino a su casa ¡y, también a todas sus pertenencias!
Aseguran los historiadores que los egipcios, los griegos y los romanos compartían aros idénticos con la escogida de su corazón, llevándolos ambos (¡invariablemente!) en el dedo del medio de la mano izquierda, porque aseguraban que la vena que lo recorría descendía, directamente, del corazón.
Anillo Romano de Oro - Siglo III-IV A.D
Anillo en forma de aro redondo conformado por 5 alambres, de los cuales
dos se encuentran en la periferia y dos se han doblado en forma de "U"
y se ha colocado en el centro de los alambres periféricos.
Al centro se encuentra una piedra tipo Cabochon la cual posee un
garbado de un animal parado. Tamaño: 29 X 24 mm
Anillo Romano de Oro - Siglo III A.D
Anillo formado por una tira plana y con sus extremos traslapados y
decorado con un cristal claro y el bisel de la piedra posee un
alambre torcido. Tamaño: 20 X 23 mm.
Pero la sortija de compromiso (como hoy la conocemos) no hizo su aparición hasta el año 1477, cuando Maximiliano I de Habsburgo entrego a María de Borgoña un anillo de brillantes (un solo brillante ¡pero, insólitamente grande!) 💎como símbolo de amor…
María de Borgoña
Maximiliano I de Habsburgo
Sin embargo, la hermosa costumbre de que ambos esposos lleven anillos idénticos recobro su vigencia después de la Segunda Guerra Mundial, y aun perdura, pero con tantas variantes como diferentes amores hay en este mundo.