Esta era la historia de un osito llamado yumbo, con nariz dulce y boca amable, sin nada en su cerebro.
Yumbo y yo salímos a pasear, volví a casa, abrí el bolso pero no estaba yumbo, salí a buscarlo. Llegó la noche y yumbo no aparecía, escuché un movimiento en los arbustos, era él, lo había encontrado pero...no era lo que parecía, era enorme, gran dentadura, aspecto salvaje, pensé que me atacaría mas no lo hizo, me dio un gran abrazo y me montó en su espalda y me llevó a mi hogar, me ayudó a bajar y se despidió.
A lo lejos vi una luz brillante acercándose hacia mi lentamente, en ese momento escucho ''Pedro, pedro, levántate''. Todo fue un sueño, me quedé confundido por lo que pasó, me levanto de la cama, salgo de mi cuarto y bajo a la sala. ''El desayuno está listo'' dijo mi madre. ''ponte el uniforme'',me preparo y me voy al cole. Cuando vuelvo a mi casa noto que me llegó un regalo, ''Feliz cumpleaños hijo'', me acuerdo de que es mi cumpleaños número 8, abro el regalo y era yumbo el que estaba ahí, ''¡Yumbo, eres tú!'', lo abrazo con mucha fuerza, pasé todo el día en mi cuarto jugando y hablando con yumbo, me hizo muy feliz la presencia de el, llega la noche, preparo mi cama para dormir, apago la luz y le digo a yumbo ''Te quiero mucho yumbo'', cierro mis ojos, yumbo dijo '' Yo también te quiero'', eso me sacó una gran sonrisa, porque supe que yumbo nunca me abandonaría ni yo a el.
Espero que les haya gustado la historia, es la primera vez que invento una, déjenme en los comentarios que les pareció, que tengan un buen día :).