Una historia perfecta, hasta que me di cuenta que la perfección no existe, aquel magno momento representó una desgracia tal, que redujo mi existencia a ruinas, causadas por la devastación más despistada que desde mis entrañas fueron responsables de sosegar mis sentidos a consecuencia de efímeras ilusiones. Me desinhibí de mi existencia desvelando mi conciencia a cada segundo de absurdo sentimiento, olvidando apreciar mi verdadero ser por tratar de llenar contigo un espacio vacío que en realidad no existía. Sólo busque un lugar para acomodarte en mi vida, sin considerar la inestabilidad que desencadenaría mi ligera obsesión por ti.
La pureza de los sentimientos que brotaron en mí cuando te conocí, sin escrúpulos los interpreté irracionalmente como la sensación más pura e intensamente ideal para la construcción de una relación, consideré desde mi inocencia, que eras la representación más sublime de un "sentimiento" que se pude conocer.
Hoy... todo eso, solo se desvaneció.